28. Carrer Rebeldes, 12. Los Quijotes del Ideal i les JJ.LL. de Gràcia, 1936.

Al carrer Rebeldes núm 12 i 14 (avui carrer Santa Magdalena) va tenir la seva seu el grup d’afinitat Los Quijotes del Ideal de les Juventuts Llibertàries (JJ.LL.). L’òrgan del grup era El Quijote, una revista setmanal de sociologia i art que tenia redacció i administració al mateix carrer Rebeldes núm 12 i 14. Es va publicar entre el 11 de setembre de 1937 fins a desembre del mateix any. Durant la Revolució de 1936 les JJ.LL. de Gràcia van ocupar aquest edifici del Centre Catòlic de Gràcia a on organitzaven reunions. Es va crear una biblioteca i s’utilitzava la sala de teatre per part dels molts grups que van aparèixer en aquest període.

Entre els seus fundadors es trobaven Diego Camacho, Liberto Sarrau, Germinal Gràcia i Federico Arcos. Dels quatre, Diego Camacho i Germinal Gràcia es van convertir en escriptors anarquistes de renom, el primer, sota el pseudònim Abel Paz i el segon, sota el de Víctor García.

Els membres d’El Quijote reivindiquen l’ideal anarquista i denuncien la participació de membres de la CNT i la FAI en el govern republicà. Mostren l’entusiasme revolucionari dels joves d’aquests anys que havien estat alumnes de l’escola racionalista de Joan Puig Elías.

“A partir de ese momento,” (l’autor es refereix a partir de finals de juliol de 1936) “Liberto se entregó más a la vida militante en Gracia que en el Clot. Las Juventudes Libertarias de Gracia habían ocupado el local de un centro católico que estaba situado en la calle Magdalena, esquina Trilla. La calle se bautizó con el nombre de Rebeldes, pintado con alquitrán y se mantendría siempre fresco, pese al paso de los años. (…)

El local de la calle de los Rebeldes era parecido al nuestro del Clot, pero de distinto nivel, puesto que aquél era una planta baja y el nuesto se encontraba en altura. Ambos eran espaciosos y disponían de una sala de teatro que el grupo teatral del Ateneo de Gracia aprovechaba muy bien representando buenas obras de teatro.

Como en todos los lados, en Gracia se encontraba un tipo parecido a nuestro Ramón Juvé, gran amante de los libros y sumamente exigente en el plano del ideario anarquista. El de Gracia se llamaba Iglesias y era de origen italiano. Era el bibliotecario y había conseguido reunir una excelente biblioteca.

La barriada de Gracia tenía una gran tradición anarquista que ahondaba sus raíces en los mediados del siglo XIX, cuando en realidad era un pueblo en relación con la antigua Barcelona. Pero en las dos últimas décadas de ese siglo fue cuando más se ahondó en el carácter extremistra del anarquismo graciense. El motivo esencial fue la gran polémica entre anarcocomunistas y anarcocolectivistas. Dos periódicos destacaron en esa polémica: “Tierra y libertad”, que tenía su redacción en la calle Torrente de las Flores, n 69 (anárquico-comunista) y “El Productor” (anarcocolectivista), que también se editaba en Gracia y tenía su redacción en la zapatería en que trabajaba Leopoldo Bonafulla (Juan Esteve) situada en la Plaza del Diamante. Como dato curioso, el animador de “Tierra y libertad”, Martín Borrás, también era zapatero.

Pero no quiero extenderme en la tradición anarquista de la barriada de Gracia, sino simplemente señalar que el extremismo que adoptaban los jóvenes anarquistas y jóvenes libertarios de esta barriada en 1936 no venía llovido del cielo, y por ello es fácil comprender la acción que llevaron a término desmontando al general Prim de su caballo en la estatua ecuestre que tenía en el Parque de la Ciudadela barcelonés.”

Abel Paz: Viaje al pasado (1936-1939), Fundación de estudios libertarios Anselmo Lorenzo, Madrid, 2002.