22. Jardins infantils de Can Comte, 1936.

El reconegut membre de la C.N.T. Luis Andrés Edo, que durant la revolució de 1936 tenia 11 anys, explica que durant el període revolucionari els nens que utilitzaven els descampats de Can Comte per jugar van transformar el lloc en horts infantils comunitaris. Entusiasmats pel fervor revolucionari en el que que respiraven, els nens es van sentir motivats per aportar espontàniament el seu gra de sorra al nou món que els treballadors barcelonins somiaven construir. Així, se’ls va ocórrer que el millor que podien fer era transformar el lloc en un hort que donaria menjar a la gent, transformant un lloc sense cultivar en terra productiva els fruits de la qual podrien ser compartits per tots. A continuació un extracte de l’entrevista a Luis Andrés Edo realitzada pel col·lectiu Turisme Tàctic el 2003:

L.A.E.: Hay historiadores que han escrito sobre los niños de la república, los niños de la guerra civil, pero, !bueno!, eso es un fenómeno de los niños que también, quieras o no, interesa porque ahí nos reuníamos los niños de cantidad de familias distintas, como la mía que era católica apostólica y romana, habían otros que eran nacionalistas, y otros libertarios, pero eran niños donde a esa edad no había discurso… era el tema de los juegos.

Can Comte era una explanada que tenía varios kilómetros cuadrados, iba de la plaza Joanic hasta el Carmelo, subiendo por la calle Escorial y por otra parte hasta Sardenya hasta la plaza dels Ocellets que es donde empieza El Carmelo. Y, entonces, ahí nos encontrábamos todos, y el 19 de julio, ese día no fue ningún niño a la explanada, que era una especie de hábitat, ahí habitábamos nosotros durante horas, y, entonces, cuando al cabo de un par de días todos los niños no vienen a la explanada y se van los niños, porque había niños allí de cinco o seis barrios, de barrios limítrofes por toda la explanada aquella, El Carmelo, Gracia, Guinardó, san Martí, el norte del Ensanche, yo tenia 10 años, habíamos descubierto otro hábitat que eran los campanarios de los conventos y entonces todos los niños estaban allí, donde estaban los niños… pues mira, estaban en los campanarios que estaban ardiendo, y no había sólo los niños, también la gente había entrado en los conventos como era históricamente tradiconal en Barcelona cuando había la Semana Trágica y todo esto, lo primero que se hacía era ocupar el ayuntamiento y quemar el campanario…

O sea, que eso era tradicional no solamente en Barcelona sino también en España, y, entonces, cuando pasaban 48 horas pues ocupábamos nosotros los campanarios, a jugar con los campanarios y aún no habían desaparecido las barricadas en Barcelona, las barricadas se mantuvieron porque eran una forma de poder, la cosa estaba muy confusa… los militares derrotados, de acuerdo, pero había otros planteamientos: la guardia civil, la guardia de asalto,… la barricada no desaparecía, estuvo semanas. Entonces surge una pintada por todas las fachadas que dice el 1 de octubre ningún niño sin escuela, en catalán además, entonces nos extrañó, porque la gente se iba con las mantas y los fusiles al frente de Aragón, con las columnas, y es que resulta que se planteaba el tema de la escuela de los niños, es decir, era muy curioso que en una situación como ésta una de las primeras polémicas que surgen dentro de la CNT entre maestros, que eran maestros racionalistas de la escuela moderna de Francisco Ferrer Guardia, y surge la polémica (….ruido).

El planteamiento era: por una parte los partidarios que fuera la escuela moderna la que prevaleciera, y por la otra, y uno de los que defendía esta posición era Benjamín Cano Ruíz, un maestro racionalista de origen murciano, emigrado, y otro era un catalán de pura cepa, Juan Puig Elias, que después sería durante la guerra secretario de estado de difusion publica el 37, pero ahí en el 36 el Puig Elias mantiene una posición y fue el criterio que prevaleció, era que todos los partidiarios de la escuela moderna no poseían la infraestructura física y personal para ofrecer una enseñanza a todos los niños de Catalunya, esta tesis prevaleció.

Esta tesis se planteó a otros sectores que también tenían maestros, como la UGT , y como la Esqueerra, entonces se planteó un proyecto que tuvo como sigla el CENU, que quiere decir Centro de la Escuela Nueva Unificada. Este aspecto (…) es un proyecto por todos los otros sectores.

Yo no había estado en otra escuela que no fuera de curas o de monjas como la mayoría, pues llegamos allí y lo primero que nos impresiona es que, como hay edades distintas. Había aulas distintas, por edades, cogía la primera enseñanza hasta los 12 años desde los 6 ó 7 años y entonces había cantidad de aulas distintas, en todos los barrios de Barcelona se habilitan edificios para todos los niños. Entonces, cuando llegamos allí, nos vemos todas las aulas juntas en un salón de actos que íbamos a discutir el reglamento de la escuela, con los profesores, y nos pasamos una semana entera discutiendo todo, desde los horarios hasta sanciones y, claro, cuando llega el tema de las sanciones pensamos a ver como lo van arreglar esto, y fíjate que se plantea que un profesor no tiene derecho a sancionar a nadie, nada más que lo apuntará y lo presentará a una asamblea general que tendremos cada semana los sábados por la mañana, todas las clases juntas en un tema de cosas conflictivas… es decir, que aún no sabíamos quién era el Segismundo aquél, Freud, y ya aplicábamos el psicodrama, fíjate la visión que, aún ahora con los grandes conflictos, había en los centros escolares (…) y ahora… no hay esa práctica, porque yo he preguntado a profesores, nos reunimos ahora por fin de curso pero regularmente periódicamente…

(…)

Y, luego, el verdadero impacto fue el de la escuela mixta, niños y niñas juntos, estoy hablando del siglo pasado en el 36, era como en el siglo XIX en España sobre este tema. La clave de la solidez de este proyecto está cuando estalla el 7 de mayo del 37, eso no estalla hasta el final de la guerra, es decir, que estalla la guerra intestina entre anarquistas y comunistas y socialistas y eso queda incólume, y continúa, se rompe todo el comité de milicias, el consejo de Aragón, pero eso no, continúa hasta el final y eso demuestra la solidez del proyecto –educacional–, donde estaban todos, socialistas, comunistas y anarquistas…

E?el contenido de La Escuela es anarquista, no La Escuela Moderna, porque ya era muy elevado aquello, pero, por ejemplo, se introduce la enseñanza de la música, a esos niveles, estoy hablando de la escuela primaria, se introducen los coros, todo esto, eso no se había visto (…)

T.T.: ¿Cómo influencia esta educación en las nuevas generaciones de niños que asistían a esas escuelas?

L.A.E.: Es lo que iba a decir, nos enseñaron a resistir la adversidad, para nosotros no hubo derrota, para los niños no hubo derrota, yo estaba criando calvos aquí (apunta a la cabeza) pero yo no estaba derrotado, estaba entusiasmado con la actividad, estaba haciendo algo contra el régimen, no hubo derrota, era porque ya nos habían armado contra eso, nos habían dado un entusisasmo en la formación. Ahora cantaré una coplita que recuerdo, una canción, porque por primera vez a los 10 años, y yo había llegado al primer año de nacimiento desde Aragón, es decir, que yo estaba hacía 9 años en Barcelona en el 36, pues nunca se había dado que en la escuela de monjas o de curas se enseñara el catalán, bueno, ahí empezó también el tema del catalán. La canción dice así:

Som petits petits
de l’alçada i de la pensa,
però obrim els cinc sentits
a la vida que comença.
Som petits,
ja veureu quina ufanor
quan els nois es tornaran homes!
Ja veureu quina ufanor!
Som petits com la llavor,
som la collita que vindrà.

Esto nos enseñaban en los coros. Toda esa influencia, así como he sido un confesional, hice la primera comunión, en la asignatura de religión siempre tenía 10, nunca me ha quedado grabado nada de esto, pero esto sí, estas cosas sí. Lo del psicodrama de Freud, cuando leí yo a Freud me dije pero si esto ya lo conozco yo, el psicodrama. Y duró 30 meses eso, fíjate. Marca tan importante, duró 30 meses nada más, íbamos a la luna, me decía un viejo compañero, me decía cuando los americanos llegaron a la luna, eso me decía, allí hubiéramos llegado los anarquistas…